Cartas de amor
Cartas de amor 
EN CASA, 22 DE MAYO [DE 1870]
Querido Padre: Durante varios dÃas hemos recibido noticias suyas cada vez mejores, hasta que al final ya no nos parece que usted esté inválido. Somos las dos personas más agradecidas del mundo. Su caso parecÃa muy inquietante cuando nos marchamos, y no nos habrÃa sorprendido ser llamados de vuelta en un dÃa o dos. Ahora esperamos verle en plena forma aquà con Madre en cuanto puedan venir. Aquà todo es hermoso, nuestro hogar es tan tranquilo y tan apacible como un monasterio y al mismo tiempo tan brillante y tan alegre como el sol puede hacerlo por dentro y por fuera. Nos sentimos casi sobrecargados y agobiados por tanta felicidad, y necesitamos compartirla con alguien y asà liberarnos del excedente. Vengan y participen libremente.
No creo que podamos ir a casa cuando Anna Dickinson les visite; la verdad es que hasta ahora no nos lo hemos planteado seriamente. Tenemos previsto pasar un mes entero en los Adirondacks (agosto o septiembre), y tendré que hacer todo el trabajo para el Galaxy y el Express por adelantado para estar seguro de tener tiempo. Asà que ahora voy a estar muy ocupado durante un tiempo; escribiré fielmente todos los dÃas.
