Cartas de amor
Cartas de amor 
FAIR BANKS, 9 DE MAYO [DE 1872]
Mi querida hija: Tu abuela Fairbanks se une a tu madre y a mà para enviaros mucho amor a ti y a tu hermano Langdon.
Estamos disfrutando tanto de nuestra estancia aquÃ, que no lo puedo expresar más que con palabras de tantas sÃlabas que no están a tu alcance. Parte de nuestro placer se debe a que estamos durmiendo tranquilamente y de un tirón, sin tener que comprobar si te has acatarrado de nuevo, o si el gran duque de arriba se ha despertado y quiere un paño húmedo. Y ya no cabe duda, vosotros dos pasáis la noche igual de bien que si estuvieseis bajo la angustiada supervisión de vuestro padre y de vuestra madre. Muchas son las noches en que me he quedado despierto hasta las dos de la madrugada leyendo a Dumas y bebiendo cerveza, atento al más mÃnimo ruido que pudieras hacer, hija mÃa, y sufriendo como sólo un padre puede sufrir, con angustia por sus hijos. Algún dÃa me darás las gracias por ello.
Bueno, un beso para ti y para todas las encantadoras personas que están intentando suplir la figura paterna. Hija mÃa, sé virtuosa y serás feliz.
Tu padre
SAML L. CLEMENS
