Cartas de amor

Cartas de amor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pues bien, cariño, esta mañana he caminado unas millas con el mismo caballero que me llevó a la cima de la montaña (el Sr. Iles), y he visitado muchas iglesias católicas, mercados franceses, escaparates, etc. Pero, a pesar de la vergüenza que me da y de la deshonra que supondría para mi orgullo, quisiera ser el siervo de un sumo sacerdote, entrar deslizándome con mi pesada carga, y agachar de inmediato la cabeza, y arrodillarme ante una imagen pintada, y volver a salir, escabulléndome, con mi parte inmortal fresca y reforzada para afrontar mis tareas del día. Pero… no soy el siervo de un sumo sacerdote, y por lo tanto me duele, me duele mucho darme cuenta, a través de estas demostraciones, de cuán pobres criaturas somos, unos niños, engañados y embaucados, por baratos y triviales artificios, por frágiles e insignificantes mentiras. Lo cual me recuerda que debes leer acerca de los primeros misioneros jesuitas en el Canadá. ¡Eso sí que es abnegación, heroísmo y fidelidad a una causa! Es sublime, genial. El hecho de que aquellos hombres sufrieran, intentando rescatar a los ofensivos y atroces salvajes de ser condenados a las llamas del infierno, hace que uno adore y glorifique la naturaleza humana mostrada por los sumos sacerdotes… Sí, y que al mismo tiempo la desprecie. En cuanto a paciencia y realización se refiere, eran unos dioses; en cuanto a credulidad y obediencia hacia sus superiores eclesiásticos, unos canallas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker