Cartas de amor
Cartas de amor 
PRIVADO
RESIDENCIA OFICIAL DEL GOBERNADOR,
OTTAWA, 24 DE MAYO DE 1883
Querida Livy, debo evitar escribir una carta paisajística, me tentaría describirlo todo con demasiado detalle; y debo reservar mis fuerzas para las obligaciones de estos ajetreados momentos. He tenido mucha suerte en lo que a errores se refiere. De verdad, ayer por la tarde el ayuda de cámara no me pidió los zapatos (se lo tuve que recordar yo)… Todo se aclaró por la noche, cuando me di cuenta de que yo era el único hombre del salón que no llevaba zapatos de charol. Sí, la omisión fue un error, pero tuve que anotarme un gran éxito para compensarlo: es decir, a pesar de tener un ardiente deseo de hablar con Su Alteza Real[33] de esos dichosos zapatos, me resistí y no lo hice.
