Cartas de amor
Cartas de amor No debe sorprenderse de lo que podrÃamos llamar un fracaso; ni desanimarse por ello. La literatura es un arte, no una inspiración. Es una profesión, asà como el hablar, y debe ser aprendida… uno no puede «adquirirla rápidamente». Tampoco se puede aprender en un año, ni en cinco. Lo más importante es la experiencia; y usted es demasiado joven, todavÃa, para tenerla. Cuando se suba a un escenario un tiempo (si es que llega a hacerlo algún dÃa), no enviará a una heroÃna que desconoce el arte dramático a pedirle a un director un papel de «estrella» ni hará creer que lo logre. Y después de que usted misma haya intentado bajar por un canalón, libre de peso, sabrá que es mucho mejor que si hace bajar a su héroe por uno con una mujer en brazos. Fijarse en estas imperfecciones, ¿es demasiado crÃtico? No; no en este caso, pues quiero que tenga clara esta verdad: cuando se aventure fuera de su propia experiencia, estará en peligro; nunca lo haga. Es cierto que es usted muy joven y su capital de experiencia es por lo tanto pequeño: no hay problema, viva dentro de sus posibilidades literarias, y no tome prestado. Puede escribir acerca de cualquier cosa que haya vivido; y con trabajo duro y auténtico aprendizaje puede llegar a escribir bien; pero lo que no ha vivido, no puede escribirlo, sólo puede fingir escribirlo… solamente podrá emitir una factura de aspecto verosÃmil que demostrará ser falsa en la primera casilla.