Cartas de amor
Cartas de amor ¡Maldita sea esta maldita cena en casa de los Dana! Pero por eso, yo… ¡Ah! Estoy cansado; cansado de insultarme. PodrÃa haberme quedado en casa todo este tiempo. Sin embargo he estado aquÃ, como un náufrago en un hotel desierto… lejos de mi mujer, lejos de mis hijas, lejos de mi ropa blanca, lejos de mis cigarros y lejos de cualquier maldita cosa en el mundo que pueda tener una importancia para mÃ. ¡Válgame Dios!
De todas formas ahora voy a hacer el equipaje y luego bajaré a la ciudad para intentar una última vez hacerte llegar unas palabras… por llamada de larga distancia o de algún otro modo; aunque, por supuesto, pasará lo mismo de siempre y no lo conseguiré.
Pero te quiero, mi amor, y estoy muy decepcionado. ¡Maldita sea la maldita lectura! Ojalá fuera en Jericó. Por favor, besa a esas incomparables joyas de mi parte, y diles que las quiero. Te mando otro beso, mi vida.
SAML