Cartas de amor
Cartas de amor 
CHICAGO, 18 DE ABRIL DE 1893
Mi querido amor, esto es sólo una nota para mandarte un beso y desearte las buenas noches. He roto un par de cartas bastante largas porque no he conseguido expresarme bien, y dejaré que mi lengua lo haga cuando regrese a casa.
El médico ya ha terminado conmigo, pero le ha pedido al Sr. Hall que me retenga en la cama un dÃa entero, o incluso dos. No me importa, pues leer y fumar es cosa agradable… ¡Al menos eso! Ayer la vocación fue como construir un dique, sin un respiro, sin un descanso. Hoy vamos a ser más prudentes.
Eugene Field me ha traÃdo Cranford; nunca antes lo habÃa podido leer; pero esta vez me he abierto camino haciendo volar en pedazos los obstáculos granÃticos y los muros de pizarra y de barro, y no me rendiré hasta alcanzar el filón… Desde ese momento no he dejado de extraer un valioso mineral.
Os quiero a todas y a cada una de vosotras… a Susy, a Ben, a Jean; y a mamá, que está al principio de la procesión, y también al final.
SAML.
TemÃa que me devolviesen mis cartas… pues me faltan noticias vuestras.