Cartas de amor
Cartas de amor 
PALMBAUM, LEIPZIG, 28 DE AGOSTO [DE 1893]
Querida Livy, se me acaba de ocurrir que tú encontrarÃas fallos a cada paso en este hotel… puede que Clara también lo esté haciendo ya… pero a mà todo me resulta satisfactorio.
Esta mañana no me siento demasiado alegre, dejándote sin hogar y sin ninguna casa en vista hasta que el cólera haya definido sus planes. SerÃa un crimen dejar solas a unas mujeres como vosotras; pero con tu valor, tu inteligencia y tu inigualable sentido común, estás mejor que si tuvieras dos o tres maridos para ayudarte, confundirte, y hacer que tus esfuerzos fueran vanos.
Estoy tomando un desayuno tardÃo (Clara ha desayunado en su habitación); y dentro de un rato cogeremos el tren. Te quiero, mi vida.
SAML.
Cuando vienes en esta dirección te revisan el equipaje en Franzensbad antes de la partida… si llegas a la estación a tiempo. Nosotros llegamos.
