Cartas de amor
Cartas de amor 
DOMINGO, 7 DE LA MAÑANA,
EN LA CAMA, EN LA GRANJA DEL GOBERNADOR FULLER
EN LAS AFUERAS DE NUEVA JERSEY, 17 DE SEPTIEMBRE DE 1893
Las olas del infierno han estado rodando en torno a mí. Nunca he vivido unos días como éstos (desde primeras horas del lunes pasado hasta el viernes a las cuatro de la tarde). Nuestros asuntos se hallan en buena situación… según dicen todos los banqueros y otras personas que entienden de finanzas; y sin embargo, durante varios días seguidos parecía que íbamos a quebrar, a falta de 8000$ para pagar facturas cuyo plazo vence mañana, lunes. He ido corriendo a Hartford y he regresado de nuevo; no he podido conseguir el dinero. En Hartford escribí a Sue diciéndole que no me daba ninguna vergüenza pedirle que me mandara 5000$, si podía, pues el barco se estaba hundiendo… El jueves, el Sr. Halsey, el Sr. Hall y yo anduvimos como locos por Wall Street, asaltando a banqueros y agentes de bolsa… no conseguimos nada. Cuando esta noche caí redondo en la cama a las ocho, la ruina parecía inevitable, pero físicamente estaba tan agotado que el sufrimiento mental no tuvo ninguna fuerza y me dormí al momento.