Cartas de amor
Cartas de amor 
15 DE DICIEMBRE POR LA NOCHE [DE 1893]
Mi amor, me han dicho que hay otro periódico que divulga la noticia de que estoy enfermo. Es mentira. No hagas caso de estas cosas. Me exasperan más de lo que puedo expresar. El otro día prometí hablar ante una Sociedad de Trabajadores, una charla que estaba prevista para anoche. Pero en su momento le dije a Clarence Buel que tenía un catarro, y que no daría la charla a menos que se me pasara a tiempo. Pues bien, anoche podría haber ido, si hubiese habido unas condiciones meteorológicas razonables, pero no fue así: hacía un tiempo horrible, nevaba, el viento soplaba, y hacía un frío glacial. Así que comuniqué que posponía el evento hasta que mejorara el tiempo.
Lo hice por ti. De ser por mí, habría ido. Si hubieras estado aquí, me habrías hecho ir; pero teniendo en cuenta las circunstancias, no quise correr ningún riesgo, ni el más mínimo.
Todo el mundo andaba acatarrado, hasta que caí yo. Fui el último. El Estado entero está ahora servido. Mi catarro no me molesta, no interfiere con mi apetito voraz, ni con el billar. Visto que el tiempo sigue siendo espantoso, me he quedado en casa jugando todo el día.