Cartas de amor
Cartas de amor He de regresar dentro de media hora para atender una desagradable entrevista de negocios con un titular de regalías…; insistí en acudir yo en persona, sin ninguna otra persona presente… y se han avenido enseguida a ello. He visto al Sr. Potter en el tranvía tirado por caballos. Sigue tan majestuoso, apuesto y juvenil como siempre… aunque me ha dicho que había llevado a su nieto a la ópera la otra noche. Me preguntó por ti y por las niñas con mucho interés.
Anoche una refinada e inteligente joven de la alta sociedad, al verme pedir mi abrigo y echármelo sobre los hombros, junto a la mesa, me dijo que había seguido un cursillo de terapia mental y que había sacado algo provechoso de ello: a saber, que ya no le importaban las corrientes de aire, mientras que antes les tenía pánico. Ahora se sienta en ellas cuando está acalorada en el salón de baile, y no le pasa nada. En fin, tengo que irme. Te quiero, mi amor, todo el tiempo.
SAML