Cartas de amor
Cartas de amor 
20 EAST 23 STREET, NUEVA YORK, 12 DE ENERO DE 1894
Esperando telegramas de Chicago.
Acabo de recibir tres cartas tuyas, mi amor, y compruebo que el largo aplazamiento de mi vuelta te está agotando, ello me hiere el corazón. Pero no debes dudar de que, si la retraso, es por pura necesidad. Mientras no firmen el contrato en Chicago, marcharme de aquí sería un suicidio. Nuestro propio pan depende de ese contrato. Si fracasa, estamos arruinados… [arruinados más allá de toda esperanza o ayuda], o cuanto menos en muy mala situación. Si se firma, significaría que el peligro queda desterrado para siempre. Cada noche me digo a mí mismo «Tengo que ver a mi esposa y a las niñas, aunque sólo sea un día»…, pero sigo pensando y me digo «detente y no seas tonto…, tienes que quedarte aquí hasta que este asunto esté resuelto».
Esta mañana el Sr. Rogers estaba muy inquieto; sus reservas de paciencia se están agotando. Después de salir de la reunión, me alegró ver que todos los asistentes lo habían notado. También pudo percibirse este agotamiento en la reunión que tuvo lugar el miércoles por la tarde, durante mi ausencia en [Chicago] Hartford, y todavía se notó más en la reunión de ayer por la mañana.