Cartas de amor
Cartas de amor Ayer nos desviamos de nuestro camino y perdimos un día visitando a una mujer nativa de las Indias Occidentales que sirvió en la familia del Sr. Rogers hace 22 años. Vive en una solitaria y pequeña isla apartada llamada Rum Cay, con una población de 3 blancos y 300 negros… todos muy pobres; una vida solitaria, miserable y nada atractiva a orillas del mar, y que casi nunca recibe visitas. Nuestra llegada fue un enorme acontecimiento, y el magistrado inglés (el único oficial, y totalmente desocupado) dijo que nuestra estancia iba a ser el tema de conversación en el lugar durante meses. El sacerdote negro se alegró tanto al verme como si yo fuera un hijo suyo desaparecido hace tiempo… Dijo que «no podía creerse que en verdad me estuviera contemplando y viendo en carne y hueso… había estado hablando de mí esa misma mañana… ¡Es como si fuera un enviado de Dios, sí señor!».
Buenas noches, mi amor, os mando besos a ti y a las chicas.
SAML