Cartas de amor
Cartas de amor De modo que tendré que estar tres dÃas sin carta. Eso no me gusta demasiado. Me resulta tan normal recibir una carta tuya cada dos dÃas que me sentiré raro sin recibir ninguna esta tarde. Estoy tan ligado a ti, estás tan presente en mis pensamientos durante el dÃa y en mis sueños por la noche y te has convertido tan drásticamente en una parte de mi vida, de mi carne, de mi sangre, de mis huesos, por asà decirlo, que hoy me sentiré perdido mientras dure esta interrupción de comunicación; me sentiré como si las corrientes de la vida hubiesen dejado de fluir en alguna parte de mi cuerpo, habiéndose frenado de alguna misteriosa manera. ¡Oh! ¡Cuánto te quiero Livy! Livy, no puedo explicar cuánto te amo.
Tengo que emprender mi viaje hacia Sparta, Wisconsin, hoy a las cuatro de la tarde. El 14 de febrero tengo que dar una conferencia en Franklin, Pensilvania y otra el 15 de febrero en Titusville, (supongo que en Pensilvania). El compromiso de Nueva York se aplazó.
Por favor, transmite mis respetuosos saludos a tu padre y a tu madre, y mis sinceros recuerdos a la Srta. Lewis y a Charlie. Y espero que también les des recuerdos al Sr. y a la Sra. Crane cuando escribas. Me gusta el Sr. Crane, nunca he visto nada en él que me disguste, y ya sabes que todo el mundo quiere a la Sra. Crane.