Cartas de amor
Cartas de amor 
CLEVELAND, 19 DE ENERO [DE 1869]
Llegué aquí ayer por la mañana, al amanecer, mi querida Livy, agotado por el ferrocarril; y esta mañana me han despertado a las ocho. Ha sido un grave error. Tendrían que haberme dejado dormir más tiempo. No intenté llegar a Sparta porque me pareció imposible. Aquí encontré un sermón de Plymouth matasellado el 30 de diciembre (acerca de la educación de uno mismo y la abnegación) y anoche lo leí entero en la cama. El hombre es un bromista. Pillina, me señalaste esa frase, ¿qué quieres decir con eso? Pero me gusta el sermón, a pesar de que estuviera por debajo de la media de los del Sr. Beecher. Encontraste pocas cosas que señalar en él, pero lo que había era verdad, y vino a casa conmigo.