Cartas desde la Tierra
Cartas desde la Tierra Sem estaba lleno de parásitos intestinales. Es extraordinario el completo y amplio estudio que dedicó el Creador a la gran obra de hacer desgraciado al hombre. He dicho que ideó un agente de aflicción especial para todos y cada uno de los detalles de la estructura del hombre, sin pasar uno solo por alto, y dije la verdad. Mucha gente pobre tiene que andar descalza porque no puede comprarse zapatos. El Creador vio su oportunidad. Diré, de paso, que siempre tiene el ojo puesto sobre los pobres. La novena parte de sus invenciones de enfermedades estaba destinada a los pobres, y ellos las padecen. Los ricos adquieren los sobrantes. No crean que hablo despreocupadamente, no es así. La mayoría de las enfermedades inventadas por el Creador está destinada a atacar a los pobres. Se podría deducir esto del hecho de que uno de los mejores y más comunes nombres que se le dan al Creador desde el púlpito es «Amigo de los Pobres».
Nunca ofrece el púlpito una alabanza al Creador que contenga el menor vestigio de verdad. El enemigo más implacable e incansable de los pobres es su Padre Celestial. El único amigo de los pobres es su prójimo. Se apiada de él, lo compadece, y así lo demuestra en sus actos. Hace lo que puede para aliviar sus penas, y en cada caso el Padre Celestial recibe el crédito.