Cuentos completos
Cuentos completos —Uno tras otro se han ido marchando y me han dejado, y ahora es ella quien yace aquÃ: mi último ser querido, el más querido de todos. Una vez tras otra la desolación se ha abatido sobre mÃ. Por cada hora de felicidad que me ha vendido el Amor, ese mercader traicionero, he pagado mil horas de aflicción. Desde lo más profundo de mi alma, yo lo maldigo.
III
—Elige de nuevo. —Era el hada quien hablaba—. Los años te habrán dotado de sabidurÃa, no puede ser de otro modo. Quedan tres dones. Solo uno de ellos vale la pena; recuérdalo, y elige a conciencia.
El hombre lo pensó mucho rato. Al fin eligió la Fama, y el hada exhaló un suspiro y siguió su camino.
Pasaron los años y el hada regresó. Se situó junto al hombre, quien, al inicio del ocaso, estaba sentado en solitario, pensativo. El hada conocÃa sus pensamientos: