Cuentos completos
Cuentos completos Por aquel tiempo —contaba el honorable señor K.— las leyes de Kentucky eran muy severas contra los llamados «juegos de azar». Casi una docena de individuos fueron detenidos por jugar al siete y medio y el jurado dictó contra ellos un auto de procesamiento. Cuando se abrió la vista, se designó para defenderlos, por supuesto, a Jim Sturgis. Cuanto más estudiaba este el caso y más tenÃa en cuenta las pruebas, más evidente le parecÃa que iba a perder el caso: no habÃa modo de salvar esa penosa realidad. Aquellos chicos, con toda certeza, habÃan estado apostando dinero en un juego de azar. Incluso la simpatÃa pública se despertó a favor de Sturgis. La gente decÃa que era una verdadera pena verle malograr una carrera de éxitos con un caso tan importante y destacado como aquel, que no podÃa menos que resolverse en su contra.
