Cuentos completos
Cuentos completos »Él era así. Y a lo mejor no me creen, pero después de aquello no se ha visto un gato más contrario a las minas de cuarzo que él. Y cuando, poco a poco, se animó a volver a bajar al pozo, su sagacidad les habría dejado de piedra. En el momento en que provocábamos una explosión y la mecha empezaba a echar chispas, nos lanzaba una mirada como diciendo: “Bueno, tendrán que disculparme”, y es sorprendente a qué velocidad salía de aquel agujero y se subía a un árbol. ¿Sagacidad? Llamarlo así es quedarse corto. ¡Aquello era verdadera inspiración!
Yo dije:
—Bueno, señor Baker, pues claro que les tenía manía a las minas de cuarzo, teniendo en cuenta la que le había caído la primera vez. ¿No lo superó nunca?
—¿Superarlo? ¡No! Cuando Tom Quartz se empecinaba con una cosa, no había quien lo sacara de ahí. Podría haberle propinado tres millones de tundas y no habría conseguido que dejara de tenerles tirria a las minas de cuarzo.
El cariño y el orgullo que iluminaban el rostro de Baker al rendir ese homenaje a la testarudez de su leal amigo de otros tiempos me acompañará siempre como un vívido recuerdo.
De Pasando fatigas 1872