Cuentos completos
Cuentos completos Resultaba fácil ver que era un ser amable y que su locura no entrañaba violencia alguna. Se le veía pálido y algo extenuado, como con el pensamiento desconcertado y la mente atribulada. Permaneció sentado mucho rato, mirando al suelo, y de vez en cuando musitaba algo para sí e inclinaba la cabeza en señal de conformidad o la sacudía a modo de leve protesta. Estaba perdido en sus pensamientos, o en sus recuerdos. Nosotros seguimos hablando con los dueños de la plantación, cambiando de un tema a otro. Pero al fin la palabra «circunstancia», pronunciada casualmente durante la conversación, captó su atención e hizo aflorar en su rostro una mirada expectante. Dio media vuelta en la silla y dijo: