Cuentos completos
Cuentos completos Estos eran dos hombres emparentados de forma lejana, primos séptimos, o algo parecido. Siendo todavía bebés se quedaron huérfanos y fueron adoptados por los Brant, una pareja sin hijos, que enseguida les tomó mucho cariño. Los Brant siempre decían: «Sed puros, honestos, serios, trabajadores y considerados con los demás, y tenéis asegurado el éxito en la vida». Los niños les oyeron repetirlo miles de veces antes de comprenderlo, incluso podían repetirlo mucho antes de ser capaces de rezar el padrenuestro. Lo tenían escrito encima de la puerta de su dormitorio, y fue prácticamente lo primero que aprendieron a leer. Estaba destinado a convertirse en la norma vital inquebrantable de Edward Mills. A veces los Brant cambiaban un poco la frase, y decían: «Sed puros, honestos, serios, trabajadores y considerados, y nunca os faltarán amigos».
El pequeño Mills era un consuelo para todos los que lo rodeaban. Cuando quería golosinas y no podía obtenerlas, atendía a razones y se conformaba sin ellas. Sin embargo, cuando el pequeño Benton quería golosinas, berreaba hasta que las conseguía. El pequeño Mills cuidaba sus juguetes; el pequeño Benton siempre destrozaba los suyos en muy poco tiempo, y luego se volvía tan sumamente fastidioso que, con tal de que hubiera paz en la casa, persuadían al pequeño Edward de que le cediera los suyos.
