Cuentos completos
Cuentos completos —O algo peor. Fue a visitar a su familia medio año después de casarse, y cuando volvÃa, un sábado por la noche, los indios la capturaron a menos de cinco minutos de aquÃ, y jamás se ha vuelto a saber de ella.
—¿Y a raÃz de eso él se volvió loco?
—No ha estado cuerdo una hora seguida desde entonces. Pero solo se pone asà de mal una vez al año, cuando se acerca la fecha. Entonces, tres dÃas antes del dÃa en que se supone que ella tiene que llegar, empezamos a dejarnos caer por aquà para darle ánimos y preguntarle si ha recibido noticias, y el mismo sábado venimos y adornamos la casa con flores y lo preparamos todo para dar un baile. Llevamos haciéndolo diecinueve años. La primera vez éramos veintisiete, sin contar a las chicas. Ahora solo somos tres, y no queda ni una sola. Lo drogamos para que se duerma, si no se pondrÃa histérico. Asà sigue adelante un año más, cree que ella está aquà con él hasta que se acercan los últimos tres o cuatro dÃas. Entonces empieza a buscarla y saca esa vieja carta, y todos venimos a pedirle que nos la lea. ¡Señor, qué encantadora era!
1893