Cuentos completos
Cuentos completos Mostrémonos agradecidos con los necios. Si no fuera por ellos, a los demás nos sería imposible alcanzar el éxito.
Nuevo calendario de
CABEZAHUECA WILSON
Unos años antes del inicio de la guerra civil parecía que Memphis, Tennessee, iba a convertirse en un magnífico puerto franco para el comercio tabaquero. Los espabilados empezaban a captar los primeros indicios de ello. En esa época Memphis contaba con un embarcadero, por supuesto. Había una construcción en pendiente con el suelo pavimentado donde se colocaban las mercancías, y los barcos se situaban en la parte exterior, de modo que toda la carga y descarga se efectuaba a través de ese embarcadero, que conectaba con tierra firme. Para ello hacían falta unos cuantos mozos, quienes andaban ocupadísimos un montón de horas todos los días, pero otras tantas las pasaban sin nada que hacer y se aburrían como una ostra. Les rezumaba la juventud y la energía, y algo tenían que inventar para soportar los momentos ociosos, y, por norma, se dedicaban a idear bromas para gastárselas entre ellos.
El blanco favorito era Ed Jackson, porque él no tramaba ninguna y a los demás les resultaba fácil engañarlo, pues siempre se tragaba todo lo que le decían.
