El Forastero Misterioso
El Forastero Misterioso AL MOMENTO NOS ENCONTRÁBAMOS en una villa francesa. Atravesamos una gran fábrica de algo, donde los hombres, las mujeres y los niños se afanaban entre el calor, la suciedad y una nube de polvo; iban vestidos con harapos y se encorvaban sobre su trabajo, porque estaban agotados y muertos de hambre, débiles y somnolientos. Satán dijo:
