Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn EL SOMBRERO DE HARNEY
Porque el coronel Grangerford era un caballero, ¿sabéis? Era un caballero de arriba abajo, y su familia también. Era bien nacido, como se dice, y eso es tan bueno en un hombre como en un caballo, según decía la viuda Douglas, y nadie puso nunca en duda que fuera ella de la más alta aristocracia de nuestra población. Y papá también lo decía siempre, aunque él de aristocracia tenía tan poca como un gato de suburbio.
El coronel Grangerford era muy alto y muy esbelto y tenía una cara entre pálida y bronceada, sin la menor señal colorada por ninguna parte. Todas las mañanas venía con la delgada cara afeitada completamente, y unos labios delgadísimos, y unas fosas nasales muy delgadas, y una nariz alta, y espesas cejas, y ojos muy negros, tan hundidos que parecía que a uno le miraban desde el fondo de cavernas, como quien dice.
