Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXX

EL ORO SALVA A LOS LADRONES

Tan pronto estuvieron a bordo, el rey la emprendió conmigo y me sacudió por el cuello y dijo:

—De modo que intentabas darnos esquinazo, ¿eh, perro? Estabas cansado de nuestra compañía, ¿eh?

Yo dije:

—No, majestad, no es verdad… por favor… majestad.

—Aprisa, pues, y dinos qué pretendías o te sacudo hasta vaciarte el cuerpo.

—Se lo contaré todo tal como ocurrió, majestad, palabra. El hombre que me tenía cogido de la mano fue muy bueno conmigo y no hacía más que decir que había tenido un hijo de mi edad y que se le había muerto el año pasado, y que sentía mucho ver a un muchacho en una situación tan apurada.

»Y cuando todos quedaron patitiesos al encontrar el oro, y se abalanzaron sobre el ataúd, me soltó, susurrando: “¡Sal pitando o te ahorcarán de seguro!”. Y por eso salí de estampía. De nada parecía servir que me quedara yo… Yo no podía hacer nada y no quería que me ahorcasen si podía escaparme. De modo que no dejé de correr hasta encontrar la canoa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker