Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn PAPÁ LUCHA CON EL ÁNGEL DE LA MUERTE
Bueno, pues el viejo se curó y se levantó al poco tiempo, y entonces arremetió contra el juez Thatcher ante los tribunales para hacer aflojar la mosca y también arremetió contra mí por no dejar de ir al colegio.
Me atrapó un par de veces y me dio una paliza; pero yo continuaba asistiendo al colegio y la mayoría de las veces le esquivé o corrí más que él. Antes, no me había gustado mucho ir al colegio, pero decidí ir en adelante para hacer rabiar a papá.
La causa en el tribunal iba muy despacio; parecía como si nunca hubiera de empezarse. De modo que, de vez en cuando, me vi obligado a pedirle al juez que me prestara dos o tres dólares para el viejo, y así me libraba de una paliza.
Cada vez que tenía dinero, se emborrachaba; y cada vez que se emborrachaba, armaba la gran marimorena en la población; y cada vez que armaba una marimorena, iba a parar al calabozo. Esto le sentaba bien.
