Narrativa breve
Narrativa breve -Todo lo fluido. Leche, agua, whisky, melaza, aceite de castor, aceite de trementina, ácido fénico, cualquier fluido, salvo el café europeo.
-Muy bien. ¿Y en cuanto a la cantidad?
-Anote por favor, de cinco a quince barriles. Su sed varía; sus demás apetitos, no.
-Esas cosas son inusuales. Deben servirnos como excelentes pistas para dar con él.
Blunt oprimió el timbre.
-Alarico, llame al capitán Burns.
Vino Burns. El inspector Blunt le contó todo el asunto, detalle por detalle. Luego, dijo con el tono claro y firme de un hombre cuyos planes están claramente definidos y que está acostumbrado a dar órdenes:
-Capitán Burns, destaque a los detectives Jones, Davis, Halsey, Bates y Hackett para que busquen al elefante.
-Sí, señor.
-Destaque a los detectives Mortes, Dakin, Murphy, Rogers, Tupper, Higgins y Bartolomew para que vayan tras los ladrones.
-Sí, señor.
-Ponga una fuerte custodia- una guardia de treinta hombres escogidos, con un relevo de treinta-en el lugar donde robaron el elefante, para que lo vigilen severamente y no permitan acercarse a nadie- con excepción de los periodistas- sin órdenes escritas de mi parte.
-Sí, señor.