Narrativa breve
Narrativa breve Tomó una vela encendida y bajó al vasto sótano abovedado, donde dormían siempre sesenta detectives, y donde un numeroso grupo estaba en esos momentos jugando a los naipes para matar el tiempo. Lo seguí de cerca. Me dirigí rápidamente al oscuro y lejano extremo del aposento y en el preciso instante cuando sucumbía a una sensación de asfixia y poco me faltaba para desvanecerme, Blunt tropezó y cayó sobre los estirados miembros de un voluminoso objeto, y le oí exclamar, inclinándose:
-Nuestra noble profesión queda rehabilitada. ¡Aquí está su elefante!