Narrativa breve
Narrativa breve —Se me ha ocurrido una idea. Supongamos que nos agacháramos y diésemos al coronel un pequeño empujón hacia el otro extremo del vagón, unos diez pasos, por ejemplo. ¿No os parece que entonces no serÃa tanta su influencia?
Por mi parte dije que me parecÃa bueno el proyecto. Asà que respiramos profundamente aire fresco por el cristal roto, calculando conservarlo hasta terminar nuestro cometido. Luego nos dirigimos hacia allÃ, inclinándonos sobre aquel queso mortÃfero, y cogimos fuertemente la caja. Thompson hizo con la cabeza una señal: "Listos" y entonces nos echamos hacia delante con todas nuestras fuerzas; pero Thompson resbaló y cayó de bruces, con la nariz sobre el queso, perdiendo completamente el aliento. Y empezó a sentir náuseas, ganas de vomitar, y movÃa torpemente su boca, y pegó un salto y echó a correr hacia la puerta, dando patadas y gritando roncamente:
—¡Dejadme! ¡Paso libre!… ¡Me muero!… ¡Paso libre!…
Cuando nos encontrábamos en la frÃa plataforma sostuve un rato su cabeza y pareció como si volviera en sÃ. Inmediatamente dijo:
—¿Cree usted que hemos apartado algo al general?
Dije que no; ni se habÃa movido del sitio.