Narrativa breve
Narrativa breve Sábado. Ella se cayó a la charca ayer cuando se estaba mirando en ella, cosa que siempre hace. Casi se ahogó y dijo que era de lo más incómodo. Esto le hizo sentir pena por las criaturas que viven allí, a las que llama peces, porque sigue aplicándole nombres a las cosas que no los necesitan y que no vienen cuando las llaman con esos nombres, lo cual no tiene la menor consecuencia para ella, igual es tan cabeza hueca; así que sacó un montón de esas criaturas y las trajo anoche y las puso en mí cama para que se calentaran, pero me fijé en ellas de vez en cuando todo el día y no veo que estén más felices allí que antes, sólo inás quietas. Cuando llegue la noche las arrojaré afuera. No volveré a dorinir con ellas, porque las encuentro pegajosas y desagradables para tenderse entre ellas cuando una persona no tiene nada puesto.
Domingo. Logré soportarlo.
Martes. Ella se lleva bien con una serpiente ahora. Los otros animales se alegraron, porque siempre estaba experimentando con ellos y molestándolos; y yo me alegro porque la serpiente habla y esto me permite descansar un poco.