Narrativa breve
Narrativa breve Traté de conseguir para él algunas de esas manzanas, pero no puedo aprender a tirar derecho. Fallé, pero creo que la buena intención lo complació. Están prohibidas y dice que yo provocaré daño; pero si llego al daño a través de complacerlo, ¿por qué iba a importarme ese daño?
Lunes. Esta mañana le dije mi nombre, esperando que le interesara. Pero no le importó. Es extraño. Si él me dijera su nombre, me importaría. Creo que sería más agradable a mis oídos que cualquier otro sonido.
Él habla muy poco. Tal vez se deba a que no es brillante y es sensible al respecto y desea ocultarlo. Es una gran lástima que se sienta así, porque la brillantez no es nada; es en el corazón donde están los valores. Me gustaría poder hacerle entender que un buen corazón que ama es riqueza, riqueza suficiente y que sin él el intelecto es pobreza.
Aunque habla tan poco, tiene un vocabulario considerable. Esta mañana empleó una palabra sorprendentemente buena. Es evidente que reconoció, él mismo, que
era buena, porque trabajó con ella dos veces después, como por casualidad. No fue buen arte casual, aunque mostró que posee una cierta calidad de percepción. Sin duda puede hacerse crecer esa semilla, si se la cultiva.
¿De dónde sacó esa palabra? No creo haberla usado nunca.