Narrativa breve
Narrativa breve El JardÃn está perdido, pero yo lo encontré a él y estoy contenta. Él me ama tanto como puede; yo lo amo con todo el vigor de mi naturaleza apasionada y esto, creo, corresponde a mi juventud y mi sexo. Si me pregunto por qué lo amo, descubro que no lo sé y no me importa realmente mucho saberlo; asà que supongo que este tipo de amor no es producto de! razonamiento y las estadÃsticas, como el amor por otros reptiles y animales. Creo que esto debe ser asÃ. Amo ciertos pájaros por cómo cantan; pero no amo a Adán por cómo canta: no, no es eso; cuanto más canta más lejos me siento de estar reconciliada con su canto. Sin embargo, le pido que cante, porque deseo aprender a gustar de todo lo que le interese. Estoy segura de que puedo aprender, porque al principio no podÃa soportarlo, pero ahora puedo. Agria la leche, pero no importa; puedo acostumbrarme a ese tipo de leche.
No es por su brillantez que lo amo: no, no es eso. No hay que culparlo por su brillantez, tal como es, porque él no se hizo a si mismo; es como Dios lo hizo y eso basta. HabÃa un propósito sabio en ello, eso lo sé. Con el tiempo se desarrollará, aunque creo que no será brusco; y, además, no hay apuro; él está bastante bien como es.
No es por sus modales graciosos y considerados y por su delicadeza que lo amo. No, tiene fallas en ese sentido, pero está bastante bien asà y va mejorando.