Narrativa breve
Narrativa breve Dice Aurelia MarÃa que, cuando tenÃa dieciséis años, conoció y amó, con todo el afecto de su carácter sano y apasionado, a un muchacho de Nueva Jersey llamado Williamson Breckinridge Caruthers, más o menos seis años mayor que ella. Asà que se hicieron novios, con el espontáneo consentimiento de todas sus amistades y parentelas, y durante cierto tiempo pareció que su vida estaba llamada a singularizarse por una inmunidad contra la mala suerte que sobrepasaba el cupo de que habitualmente disponen las personas.
Finalmente, cambió la estrella de su buena racha. El joven Caruthers contrajo unas viruelas de la peor especie, y, cuando la enfermedad lo dejó, tenÃa la cara llena de hoyos, como un molde para flan, y su atractivo personal se habÃa esfumado para siempre.
Aurelia pensó durante el primer momento en romper su compromiso, pero, compadecida de su desventurado novio, optó solamente por retrasar una temporada la fecha de la boda y ponerlo a prueba.
La vÃspera misma de la ceremonia y extasiado en la contemplación de un globo, Breckinridge se cayó a un pozo, se quebró una pierna malamente y tuvieron que cortársela por encima de la rodilla. Otra vez su Aurelia sintió deseos de romper el compromiso y ahora del todo, pero otra vez triunfó el amor. Hubo un nuevo aplazamiento de la boda y, con él, una nueva oportunidad a Breckinridge para que se rehiciera.