Narrativa breve
Narrativa breve Muy bien, seiscientos años atrás Sem estaba lleno de gusanos. De tamaño microscópico, invisibles al ojo. Todos los productores de enfermedad especialmente mortales del Creador son invisibles. Es una idea ingeniosa. Durante miles de años esto impidió al hombre llegar a la raíz de sus males y desbaraté todo intento de sobreponerse a ellos. Fue en fecha muy reciente que la ciencia consiguió poner en claro esta traición.
El último de estos benditos triunfos de la ciencia fue el descubrimiento y la identificación del embozado asesino que se conoce con el nombre de parásito intestinal. Su presa favorita es el pobre que va descalzo. Le tiende su emboscada en las regiones cálidas y en los lugares arenosos y se le clava en los pies des protegidos.
El parásito intestinal fue descubierto hace tres o cuatro años por un médico que estudió a sus víctimas pacientemente por largo tiempo. El mal provocado por el parásito intestinal había estado haciendo su trabajo maldito por todos lados sobre la tierra desde que Sam desembarcara en Ararat, sin que nunca se sospechara que era realmente una enfermedad. Simplemente se consideraba haragana a la gente que la contraía, y por lo tanto eran objeto de burla y no de lástima. El parásito intestinal es un invento particularmente vil y taimado, y durante siglos hizo su trabajo subterráneo sin que se lo molestara; pero ese médico y sus ayudantes lo exterminarán ahora.