Narrativa breve
Narrativa breve Es el que la Iglesia llama Padre Nuestro que estás en los Cielos el que inventó la mosca y la mando a infligir este triste y prolongado infortunio, esta melancolía y esta ruina, esta podredumbre del cuerpo y de la mente, a un pobre salvaje que no hizo daño alguno al Gran Delincuente. No hay un hombre en el mundo que no compadezca al pobre negro sufriente, y no hay hombre que no estuviera dispuesto a devolverle la salud si pudiera. Para encontrar al único que no siente piedad de él es necesario ir al Cielo; para encontrar al único que puede sanarlo y a quien no se pudo persuadir de que lo hiciera, es necesario ir al mismo lugar. Hay sólo un padre lo suficientemente cruel para afligir a su hijo con este horrible mal; sólo uno. Ni todas las eternidades pueden producir otro. ¿Les gustan los reproches poéticos llenos de indignación expresada con calor? He aquí uno, recién salido del corazón de un esclavo:
La inhumanidad del hombre para el hombre
Hace llorar a miles incontables
Les contaré una linda historia que tiene un toque patético. Un hombre se volvió religioso, y preguntó a un sacerdote qué podía hacer para volverse digno de su nuevo estado. El sacerdote dijo: