Narrativa breve
Narrativa breve TenÃan una criatura de siete años, Abigail. Dentro de breves instantes iba a aparecer para darles las buenas noches y ofrecer su frente cándida al beso de despedida. El coronel dijo a su mujer:
—Enjuga tus lágrimas, querida, y en atención a ella tratemos de parecer felices. Olvidemos por un momento la desgracia que va a herirnos.
—Tienes razón. Aceptemos nuestro destino; soportémoslo con valor y resignación.
—Chist. Ahà está Abby.
Una preciosa niñita de ensortijados cabellos, vestida con un largo camisón se deslizó por la puerta y corrió hacia el coronel; se apelotonó contra su pecho, y lo besó una vez, dos veces, tres veces.
—Pero ¡papá!… no debes besarme asÃ. Me enredas todo el pelo.
—¡Oh! ¡Lo siento mucho, mucho! ¿Me perdonas querida?
—Naturalmente papá. ¿Pero te pesa verdaderamente lo que has hecho? ¿Pero te pesa de veras, no en broma?
—Eso lo puedes ver tú misma Abby.
Y se cubrió el rostro con las manos, fingiendo estar llorando. La niña llena de remordimientos al ver que era causante de un pesar tan profundo, rompió a llorar y quiso apartar las manos de su padre, diciendo:
—¡Oh, papá! ¡No llores, no llores asÃ! Yo no he querido hacerte sufrir! no volveré a hacerlo!