Narrativa breve
Narrativa breve "¿Qué clase de conducta es esta? Primero vienes pesadamente aquí trayendo una legión de fantasmas vagabundos para intranquilizarme, y luego tengo que pasar por alto tal falta de delicadeza que no sería tolerada por ninguna persona de cultura elevada excepto en un teatro respetable, y no contento con la desnudez de tu sexo, tu me compensas destrozando todo el mobiliario mientras buscas lugar donde sentarte. Tu te dañas a tí mismo tanto como a mí. Te has lastimado el final de tu columna vertebral, y has dejado el piso sembrado de astillas de tus destrozos. Deberías estar avergonzado, ya eres bastante grande como para saber las cosas."
"Está bien, no romperé más muebles. Pero ¿qué puedo hacer? No he tenido chance de sentarme desde hace cien años." Y las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
"Pobre diablo," dije, "no debería haber sido tan rudo contigo. Eres un huérfano, sin duda. Pero siéntate en el piso, aquí, ninguna otra cosa aguantará tu peso, además, no podemos entablar amistad estando usted allá ariiba sobre mí; prefiero que esté a ras del suelo para así poder sentarme en este taburete alto y conversar cara a cara."