Narrativa breve
Narrativa breve The Canvasser's Tale
¡Desdichado caminante! Su actitud humilde, su mirada triste, su ropa, de buena tela y buen corte, pero hecha jirones —último resto de un antiguo esplendor—, conmovieron aquella cuerda, solitaria y perdida, que llevo en lo más oculto de mi corazón, desierto ahora. Vi la cartera que el forastero tenÃa bajo el brazo y me dije:
—¡Contempla, alma mÃa! ¡Has caÃdo una vez más en las garras de un viajante de comercio!
¿Cómo librarme de él? ¡Vano intento! ¿Quién se libra de ninguno de ellos? Todos tienen un no sé qué, algo misterioso que interesa.
No me di cuenta de la agresión; recuerdo sólo el momento en que era todo oÃdos, todo simpatÃa para escuchar las palabras del hombre de la cartera.
Su narración comenzaba asÃ:
—Era yo muy niño, ¡ay!, cuando quedé huérfano de padre y madre. Mi tÃo Ituriel era bueno y afectuoso. En él encontré un tierno apoyo. Era el único pariente con que yo contaba en esta inmensa soledad de la tierra. Mi tÃo poseÃa bienes de fortuna y disponÃa de ellos generosamente. No sólo me educó, sino que satisfizo todos mis deseos, o, por lo menos, me proporcionó los goces que pueden comprarse con oro.