Narrativa breve
Narrativa breve ȃl era asÃ. Y aunque no me crean, a partir de entonces nunca se vio un gato con tantos prejuicios contra la explotación de las minas de cuarzo como él. Con el tiempo, cuando volvió a acostumbrarse a bajar al pozo, se habrÃan quedado asombrados de su sagacidad. En cuanto cogÃamos un barreno y la mecha empezaba a chisporrotear, nos echaba una mirada que querÃa decir: «Bueno, tendrán ustedes que disculparme», y era increÃble la velocidad a la que salÃa del pozo para trepar a un árbol. ¿Sagacidad? Lo suyo era algo más. ¡Verdadera inspiración!
—Desde luego, señor Baker, los prejuicios que tenÃa su gato contra las minas de cuarzo resultan asombrosos si se tiene en cuenta cómo los adquirió —comenté—. ¿Nunca logró curarlo de esos recelos?
—¡Curarlo! ¡Claro que no! Cuando Tomás Cuarzo le cogÃa manÃa a algo, se la cogÃa para siempre... y aunque hubiéramos tratado de convencerlo tres millones de veces, no habrÃamos logrado quitarle sus condenados prejuicios contra las minas de cuarzo.