Principe y mendigo
Principe y mendigo ¿Qué harÃa el niño instintivamente? ¿Adónde se dirigirÃa primero? Bueno —argüÃa Miles—, irÃa instintivamente a sus primeras guaridas, porque tal es el instinto de los espÃritus perturbados, cuando se ven sin hogar y desamparados, lo mismo que de los espÃritus cuerdos. ¿Dónde estaban sus primitivas guaridas? Sus andrajos y el villano que parecÃa conocerlo, y que incluso pretendÃa ser su padre, indicaban que su hogar estaba en uno u otro de los distritos más pobres y más viles de Londres. ¿SerÃa difÃcil o larga la búsqueda? No, más parecÃa breve y fácil. No se darÃa a la caza del muchacho; se darÃa a la caza de una muchedumbre, en el centro de una muchedumbre, pequeña, o grande, tarde o temprano hallarÃa seguramente a su pobre amiguito; y la sarnosa turba se entretendrÃa injuriando y agraviando al niño, que, como de costumbre, se estarÃa proclamando rey. Entonces Miles Hendon tullirÃa a algunas de estas gentes y se llevarÃa a su protegido, y lo confortarÃa y alegrarÃa con palabras cariñosas, y los dos no volverÃan a separarse nunca más.