Tom Sawyer detective
Tom Sawyer detective BUENO, estábamos en la primavera siguiente a la época en que Tom y yo liberamos a nuestro viejo negro Jim, que, como esclavo desertor, se hallaba encadenado en la granja que tenÃa Silas, el tÃo de Tom, en Arkansaw. La escarcha se estaba despejando del suelo y del ambiente también, y el tiempo de andar con los pies descalzos todo el dÃa estaba cada vez más próximo; luego llegarÃa la época de jugar a las canicas, más tarde la del Mumbletypeg[1], en seguida la de las peonzas y los aros, luego seguirÃa la de las cometas, y en seguida llegarÃa el verano y podrÃamos ir a nadar. El hecho de mirar hacia adelante de ese modo y darse cuenta de lo lejos que todavÃa está el verano, hace que a un niño le entre la morriña. SÃ, le hace suspirar y andar triste por ahÃ, algo le pasa y no sabe qué es. Pero, de cualquier manera, sale, taciturno y pensativo, y busca un lugar un poco solitario, allá arriba en la colina, a la orilla de un bosque, y allà se queda, mirando hacia el gran Misisipi que corre por debajo, alcanzando parajes donde los árboles parecen nebulosos y oscuros, de tan lejanos y sosegados; todo parece tan solemne, como si todos los que hemos amado se hubiesen ido, y tu mayor deseo fuera estar muerto, y desaparecido también, y asà acabar con todo.
