Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero En mi opinión, aquél fue un mal trago para Tom. Es tan sólo mi opinión, puede que los demás piensen otra cosa; pero lo dije y lo mantengo: aquél fue un mal trago para Tom. Se quedó sin articular palabra. Tenía la atónita mirada del que ha sido golpeado en la espalda con un armazón de clavos. Todo lo que dijo fue que, antes de tener un intercambio intelectual conmigo o con Jim, prefería tenerlo con un pez gato. Cualquiera puede decir eso, y he notado que lo hacen siempre que se quedan sin argumentos. Tom Sawyer se había enfadado por el giro de aquella charla.
Así que volvimos a hablar sobre el tamaño del desierto, y cuanto más lo comparábamos con esto, aquello o lo de más allá, más grande, magnífico y descomunal nos parecía. Y de ese modo, rastreando más números, Tom aseguró al cabo de un rato que el Desierto era tan grande como el Imperio Chino. Entonces nos mostró la extensión del Imperio Chino en un mapa, y el espacio que ocupaba en el mundo. Bueno, era tan maravilloso imaginarlo, que yo dije:
—¡Vaya! Había oído hablar de este Desierto muchas veces, pero hasta ahora no sabía lo importante que era.
Entonces, Tom dijo: