Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Bueno, cuando amaneció, Jim pegó un alarido, y nos levantamos de un salto a ver qué pasaba. Allí había tierra, seguro. Había tierra todo a nuestro alrededor, tanta como uno pudiera alcanzar a ver, perfectamente llana y amarilla. No supimos cuánto tiempo habíamos estado sobrevolándola. No había árboles ni colinas; tampoco había piedras, ni rocas, ni pueblos, por eso Tom y Jim la confundieron con el mar. Lo hicieron cuando el mar estaba en completa calma; de todos modos, estábamos a tal altura, que por la noche todo tenía el mismo aspecto, todo parecía igual de suave, tanto el agua como la tierra.