Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Sigue, amo Tom, ej una historia buenÃsima, y muy interesante.
—Eso es todo —dijo Tom.
—¿Todo? —exclamó Jim perplejo—. ¿Qué pasó con el camello?
—No lo sé.
—Amo Tom, ¿no lo dice el cuento?
—No.
Jim seguÃa sorprendido, luego preguntó:
—¡Bueno! Ése es el cuento más raro con el que m’encontrao. En el momento en que llega al punto máj interesante, se acaba. ¡Vaya, amo Tom! No tiene sentÃo que un cuento se comporte asÃ. ¿No tienej idea si el hombre recobró o no su camello?
—No.
Yo mismo pensé que la historia no tenÃa sentido, acabar asà de golpe, sin convertirse en nada, pero no iba a decirlo, porque me daba cuenta de que Tom se estaba disgustando mucho sobre la manera como surgió la historia y el modo que habÃa tenido Jim de dar en su punto débil. No creo que sea justo para nadie exagerar con alguien cuando se encuentra en baja forma. Pero Tom se giró hacia mà y me preguntó:
—¿Qué es lo que tú piensas de la historia?