Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo -Pero, válgame el cielo, ¿no es posible que algo tan sencillo se te meta en la cabeza? Ahora vas a escucharme y a dejar que te lo explique. A nosotros nos cuesta cuatro centavos una túnica de estopa de mujer y a vosotros, ocho centavos y cuatro décimos de centavo, lo cual quiere decir que pagáis el doble y cuatro décimos de centavo más. ¿Cuánto cobra una mujer que trabaja en una granja?
-Dos décimos de centavo al dÃa.
-Muy bien; con nosotros cobra la mitad; tan sólo la décima parte de un centavo al dÃa...
-De nuevo confe...
-Espera, vas a ver qué sencilla es la cuestión y con qué facilidad lo comprendes esta vez. Por ejemplo, si una mujer aquà cobra dos décimos de centavo al dÃa, tendrá que trabajar cuarenta y dos dÃas para poder comprar la túnica, es decir, siete semanas, pero en mi tierra sólo tiene que trabajar cuarenta dÃas siete semanas menos dos dÃas. Cuando la mujer de aquà se compra la túnica se gasta el sueldo entero de las siete semanas, mientras que a la mujer de mi tierra aún le queda el sueldo de dos dÃas para gastarlo en otra cosa. ¿Lo ves? Ahora sà que lo has entendido.