La Tía Tula

La Tía Tula

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XX

Logró sacar a su sobrino de aquellas veleidades ascéticás y se puso a vigilarle, a espiar la aparición del primer amor. «Fíjate bien, hijo —le decía—, y no te precipites, que una vez que hayas comprometido a una no debes dejarla…».

—Pero, mamá, si no se trata de compromisos… Primero hay que probar…

—No, nada de pruebas; nada de esos noviazgos; nada de eso de «hablo con Fulana». Todo seriamente…

En rigor la tía Tula había ya hecho, por su parte, su elección y se proponía ir llevando dulcemente a su Ramirín a aquella que le había escogido, a Caridad.

—Parece que te fijas en Carita —le dijo un día.

—¡Pse!

—Y ella en ti, si no me equivoco.

—Y tú en los dos, a lo que parece…

—¿Yo? Eso es cosa vuestra, hijo mío, cosa vuestra…

Pero les fue llevando el uno al otro, y consiguió su propósito. Y luego se propuso casarlos cuanto antes. «Y que venga acá —decía— y viviremos todos juntos, que hay sitio para todos… ¡Una hija más!».

Y cuando hubo llevado a Carita a su casa, como mujer de su sobrino, era con esta con la que tenía sus confidencias. Y era de quien trataba de sonsacar lo íntimo de su sobrino.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker