La TÃa Tula
La TÃa Tula ¿Qué le pasaba a la pobre Gertrudis que se sentÃa derretir por dentro? Sin duda habÃa cumplido su misión en el mundo. Dejaba a su sobrino mayor, a su Ramiro, a su otro Ramiro, a cubierto de la peor tormenta, embarcado en su barca de por vida, y a los otros hijos al amparo de él; dejaba un hogar encendido y quien cuidase de su fuego. Y se sentÃa deshacer. SufrÃa frecuentes embaimientos, desmayos, y durante dÃas enteros lo veÃa todo como en niebla, como si fuese bruma y humo todo. Y soñaba; soñaba como nunca habÃa soñado. Soñaba lo que habrÃa sido si Ramiro hubiese dejado por ella a Rosa. Y acababa diciéndose que no habrÃan sido de otro modo las cosas. Pero ella habÃa pasado por el mundo fuera del mundo. El padre Alvarez creÃa que la pobre Gertrudis chocheaba antes de tiempo, que su robusta inteligencia flaqueaba y que flaqueaba el peso mismo de su robustez. Y tenÃa que defenderla de aquellas sus viejas tentaciones.
