La TÃa Tula
La TÃa Tula Luego llamó a todos, y Caridad entre ellos.
—Esto es, hijos mÃos, la última fiebre, el principio de fuego del Purgatorio…
—Pero qué cosas dices, mamá…
—SÃ; el fuego del Purgatorio, porque en el Infierno no hay fuego… el Infierno es de hielo y nada más que de hielo. Se me está quemando la carne… Y lo que siento es irme sin ver, sin conocer, al que ha de llegar…, o a la que ha de llegar…, o a los que han de llegar…
—Vamos, mamá…
—Bueno, tú, Cari, cállate y no nos vengas ahora con vergüenza… Porque yo querrÃa contarles todo a los que me llaman… Vamos, no lloréis asÃ… Allà están… los tres…
—Pero no digas esas cosas…
—¡Ah!, ¿queréis que os diga cosas de reÃr? Las tonterÃas ya nos las hemos dicho Manolita y yo, las dos tontas de la casa, y ahora hay que hacer esto como se hace en los libros…
—Bueno, ¡no hables tanto! El médico ha dicho que no se te deje hablar mucho.
