La TÃa Tula
La TÃa Tula Y era lo cierto que en el alma cerrada de Gertrudis se estaba desencadenando una brava galerna. Su cabeza reñÃa con su corazón, y ambos, corazón y cabeza, reñÃan en ella con algo más ahincado, más entrañado, más Ãntimo, con algo que era como el tuétano de los huesos de su espÃritu.
